martes, 15 de marzo de 2011

Las rosas en Japón ya no son rosas

Qué extraño karma tiene el país del sol naciente con la energía atómica!
Acuñaron la palabra "tsunami" porque siempre fue parte de su áspera realidad, pero tener un nuevo desastre atómico a menos de siete décadas de las bombas es un evento estadístico inusualmente cruel.

No tengo palabras en prosa para los desastres. Sólo el silencio.
O la poesía.
"Rosa de Hiroshima" de Vinicius de Moraes.
Piensen en la criaturas
mudas telepáticas
piensen en las niñas
ciegas inexactas
Piensen en las mujeres
rotas alteradas
Piensen en las heridas
como rosas cálidas
Pero oh no se olviden
de la rosa de la rosa
de la rosa de Hiroshima
La rosa hereditaria
la rosa radioactiva
estúpida e inválida
La rosa con cirrosis
la antirosa atómica
sin color sin perfume
sin rosa sin nada.

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